2 de diciembre de 2011

Geología y consecuencias del terremoto de Japón

 

Intensidad del terremoto de Japón - USGS

La situación geológica de Japón, hace que este país sea propenso a sufrir terremotos de forma periódica, lo cual se puede vislumbrar al echar un ojo a la historia del país nipón, salpicada por eventos sísmicos y grandes tsunamis. Y es que Japón se encuentra en la confluencia de cuatro placas tectónicas que marcan la geología de la región.

Situación geológica de Japón

 

La zona del seísmo de magnitud 9 que tuvo lugar el 11 de marzo de 2011 es un área en la que se produce una subducción de la placa del Pacífico bajo la placa de Norteamérica, la cual se denomina fosa de Japón. Este tipo de choque entre placas es el que origina los mayores movimientos sísmicos conocidos en el planeta. Otros terremotos como el de Sumatra del 26 de diciembre de 2004 o el de Chile de febrero de 2010 se situaron también en zonas de subducción.



Geología del terremoto de Japón: 500 kilómetros de falla desplazados

 

Además, los eventos sísmicos de esta magnitud suelen tener características y consecuencias similares.
El área de ruptura de la falla, es decir la zona de la falla que se mueve en un único evento, se sitúa en varios cientos de kilómetros, aunque el origen está en un punto y posteriormente se propaga por el resto de la falla. En el caso del terremoto de Japón el área de falla que se movió tuvo unos 400 kilómetros de longitud por unos 100 kilómetros de ancho y se situó frente a las costas del norte de la isla de Honshu, donde se encuentra la ciudad de Sendai, la más afectada por el seísmo y el tsunami, y la ciudad de Tokio.
El desplazamiento que se produjo como consecuencia del seísmo fue de hasta 40 metros en algunos puntos de la falla frente a la costa de Japón según el USGS. Asimismo, la costa del noreste de la isla de Honshu se hundió unos 75 centímetros.

La magnitud del terremoto de Japón fue de 9 grados


Es común, también, que en movimientos telúricos tan fuertes la magnitud se vea aumentada después de revisarse los datos de forma manual tal y como ocurrió con el terremoto de Japón, también llamado "de Tohoku",que en un principio obtuvo una magnitud de 8,9 grados según el Servicio Geológico de Estados Unidos y que dos días después y con más datos sobre este fenómeno geológico, situaron la magnitud del seísmo en 9 grados, o incluso en 9,1 según la escala utilizada.

 

 

 

El seísmo de Japón es uno de los cinco mayores registrados

 

De esta forma, el fuerte movimiento sísmico que sufrió Japón el 11 de marzo de 2011 es uno de los cinco mayores registrados desde 1900 y se coloca como el cuarto según la energía que ha liberado, empatado con el terremoto de Kamchatka de 1952 que tuvo también una magnitud de 9 grados.

La isla de Honshu se movió como consecuencia del terremoto

 

Fruto de esa fuerza generada por el gran seísmo la isla de Honshu se movió 4 metros hacia el Este respecto a su posición antes del terremoto, según la ESA.
Además, este tipo de seísmos, a veces llamados megaterremotos, suelen tener una duración mucho mayor que terremotos de menor magnitud. Así, si generalmente un movimiento sísmico de intensidad media puede durar unos segundos, los terremotos con magnitudes próximas a 9 o superiores llegan a durar varios minutos debido a que el movimiento de la falla debe propagarse a lo largo de cientos de kilómetros. El de Japón tuvo una duración de unos 2 minutos aunque los ajustes posteriores de la falla duraron más tiempo.

El megaterremoto de Tohoku originó un tsunami

Tsunami de Japón - NOAA
La consecuencia inmediata del terremoto de Japón, al igual que en otros seísmos parecidos, es la generación de un tsunami destructivo que llegó casi hasta los 40 metros de altura en algunos puntos de la costa japonesa. Los maremotos están compuestos por varios trenes de olas que pueden estar llegando a la costa durante horas e incluso el mar puede continuar agitado durante varios días en la zona.

Gracias a los depósitos que generan los tsunamis, se pueden conocer sucesos pasados. De esta forma, se conoce que un terremoto similar con consecuencias parecidas tuvo lugar en la misma región hoy afectada en el año 869.

Consecuencias del terremoto de Japón: cambios en el eje terrestre

 

El eje de rotación de La Tierra también se vio afectado por el fuerte seísmo, que lo pudo haber movido unos 16 centímetros según los datos recogidos. Esto tiene, a su vez, una segunda consecuencia que es el acortamiento del día, aunque en una magnitud que es apreciable únicamente mediante aparatos especiales.
Estos datos sobre la variación del eje terrestre reflejan la gran cantidad de energía liberada por el terremoto; y es que el cambio originado por el movimiento sísmico de Japón en el eje de rotación del planeta se sitúa como el segundo en intensidad, tan solo por detrás de los cambios que produjo el terremoto de Chile de 1960.
Sin embargo, esto no tiene mayores consecuencias ya que las variaciones en el eje terrestre tienen lugar de forma habitual.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...